Que haya que hacer un programa especial para buscar el representante español para el Festival de Eurovisión, es comprensible. No tanto que dicho programa tenga que ser tan casposo, aburrido y que acabe con la elección de estos malos imitadores de Take That, llamados Nash. Como pueden ver, su I love you mi vida no me convence para nada.
La canción elegida sigue el estupidísimo canon de TVE: “palabras repetidas en inglés” y “estribillos con sílabas que no signifiquen nada pero sean fáciles de recordar”. Como dice Guille Ortíz en su blog: No en mi nombre.