
Durante semanas nos preguntamos ¿Donde está Sardá? Y finalmente encontramos al Periodista, al Showman, reencontrándose de nuevo con la audiencia. Con una puntualidad británica, daba empiezo Dutifrí a las 21.30, con la decepción de escuchar durante un minuto, el sumario relatado por el propio presentador, para ir a dar con 8 minutos de la más cruel publicidad -las cadena son expertas en estas lides-.
Dutifrí es un programa de viajes al uso. Al menos en su primer programa no nos ha enseñado nada nuevo de su primer destino: Brasil. La producción se ha movido por los tópicos de aquel país de toda la vida: Selva, Fútbol, Carnaval, Playa, Favela y Santería.
El contenido podría dividirse en 2 partes bien diferenciada: La que Sardá comparte con su invitado, y la que comparte con sus “expertos”. La primera sobra rotundamente y está sobreactuadísima, al menos así ha ocurrido con la primera invitada: Loles Leon. Esta parte parecía un What If de Paloma Cuesta en Lost. Lo peor es que, sobre todo en esas partes, también Sardá lucía sobreactuado.
Las entrevistas de Javier no dejan de ser amables y curiosas. El showman está de vuelta, pero a su manera, lo mismo se disfraza que hace una entrevista a su estilo, eso sí, sin la mesa que durante tantos años se le puso por delante. Aunque en un determinado momento gritó: “Esto es para todos vosotros, gracias”, y estuve a punto de creer que diría: “Y ahora con ustedes: Boris Izaguirre, Alessandro Lecquio, Kiko y Marta”. Menos mal que Dutifrí va un poco más allá -poco, es cierto, pero va más allá-.
El product placement de Last Minute y de Nikon fue evidentísimo sobre todo al final del programa. Un final que se me hizo rápido, y que me hace pensar en las horas de rodaje que tuvieron que editarse para comprimir todo en menos de una hora. Desde luego el trabajo de edición podría haber sido mejor.
Si el primer Dutifrí, hubiese cambiado a Loles León y al Dioni, por otros invitados o quizás contenidos menos tópicos, habría ganado muchísimo. Que Javier Sardá hace de sí mismo es evidente, lo cual hará que sus detractores le sigan teniendo tirria, aunque ahora tendrán menos motivos para llamar telebasura a su producto. Es simple entretenimiento fácil para la noche del Domingo.
Vi empezar el programa y lo segui durante un rato, pero me aburrió a los 15 minutos… y mira que sarda siempre me ha caido muy bien pero, como dices, la parte con loles sobraba. Y no me quiero ni imaginar la del dioni!
Prefiero bastante mas “Planeta Finito”, aunque tenga un planteamiento algo distinto.
Un saludo!
Completamente de acuerdo con el chavalín… me pasó lo mismo.