Quien sea de principios de los 80 seguro que ha tenido un muñeco de He-Man, y si era un suertudo hasta tendría el castillo de Greyskull que emanaba Blandiblue –un moco asqueroso que se pegaba a todo-.
Y es que He-man y los Amos del Universo fue una serie que pego muy fuerte en los niños, claro que por aquellos entonces solo había una cadena de televisión y no podíamos ver otra cosa. Pero sin duda este príncipe seudo gay que se convertía en un fornido bárbaro nos marco mucho –ahora entiendo muchas cosas-.
Ahora hay una nueva versión tanto de la serie de dibujos animados como de los muñecos, aunque, como siempre, como el original ninguno.