Cuando se anunció que este verano el Grand Prix no sería presentado por el inefable Ramón García y que además sería emitido por canales autonómicos quedé sumamente extrañado. Pese a que no soporto esta versión cutre y descafeinada de Humor Amarillo, y su nuevo presentador Bertín Osborne, me parece aún peor que el anterior, está claro que es un programa que siempre ha funcionado bien en estas fechas veraniegas de tinto de verano y noches calurosas.
Con varias semanas de edición queda claro que TVE ha hecho una mala jugada al prescindir del concurso. No sabemos cuál habrá sido la razón de este cambio, pero desde luego desde el punto de vista empresarial ha sido todo un desastre. Y es que parece que el programa arrasa pese a emitirse en canales autonómicos, encontrándose siempre entre lo más visto el día de su emisión, y superando a programas emitidos en cadenas nacionales, especialmente a aquellos programas de la cadena que lo dejó marchar, que si sigue así conseguirá probablemente los peores resultados de la historia.
Enlace: «Grand Prix» planta cara desde las autonómicas a las cadenas nacionales