Los aficionados a Jericho pueden empezar a plantearse dejar vacío el hueco que esta dejaba estas memorias y buscar otra cosa para ver en un futuro a medio plazo. Los resultados de la reposición de la serie descienden notablemente en su segunda emisión, con lo que la cadena que la emite puede que empiece de nuevo a tener serios deseos de no ampliar el número de capítulos que tiene previstos para la segunda temporada, inicialmente siete.

Esta serie, de cuyos dos primeros capítulos hicimos una crítica, se emite actualmente en Telecinco, y las ganas de seguir viéndola resultan inversamente proporcionales a los malos datos de audiencia en su país de origen, puesto que la idea de un final apresurado no ayuda precisamente a poner el esfuerzo que supone apuntarse al carro de un argumento interesante pero un desarrollo patriotero y bastante cuestionable. Lo que me extraña es que ese rollo de la patria, la comunidad y el enemigo invisible que se gasta no haya cautivado a los espectadores norteamericanos, tan aficionados a las cosas de su bandera y a suponer que todo lo de fuera no es otra cosa que un enemigo.
Enlace: Las reposiciones de ‘Jericho’ pierden seguimiento en CBS