La COPE no emitirá la cuña publicitaria sobre El hormiguero de Cuatro, que sí se puede escuchar en otras emisoras. Además de que la empresa no es muy amiga de Prisa ni de nada que se le acerque, el anuncio en cuestión era una especie de parodia de la última cena, en alusión al nuevo horario del programa, que se ubica ahora en la franja de la muerte, entre el fin del telediario y el programa estrella.
Uno no puede criticar las decisiones empresariales tomadas acerca de qué publicidad se emite y cuál no. Cada uno es libre de hacer lo que le venga en gana con su dinero o con sus ganas de perderlo. Sin embargo, cuando entre sus anuncios se anuncian curas milagrosas para todo tipo de males y en sus programas se insulta constantemente a todo lo que se menea, resulta curiosa esta actitud, o más bien las razones que se han dado para no emitir el anuncio.
Lo que está claro es que hay profesionales y suponemos por tanto que oyentes también, a los que les importa muchísimo más la forma que el fondo. Es típico de los conservadores: poco importa que tengas el corazón más negro que el tizón, si llevas polo de marca y vas bien afeitado.
Enlace: La Cope rechaza la publicidad de ‘El hormiguero’ por su contenido
Hohoho claro, si es que son unos retrógrados vestidos de Lacoste! Que pena de post, amiguete. No lo publican porque parodian la última cena, y hay gente a la que puede ofender. Gente que casualmente es su audiencia.
Lo de insultar, tener el corazón negro… viva la demagogia! Si es que los conservadores son todos iguales, claro. En cambio, la gente de buen corazón que lee El País y adora ser manipulada por los informativos de Cuatro tiene buen corazón.
Háztelo ver XDD
(quería decir “En cambio, la gente de bien…”, perdón por la reticencia)
Estás mezclando dos cosas distintas, y también malinterpetando mis palabras. Yo no he dicho que los conservadores tengan el corazón negro. Vuelve a leerlo. Lo de los insultos es un hecho, basta con oír la COPE todos los días. No se trata de compartir o no ideas, que estas sean de derechas o no. Lo que dices de su audiencia ya lo he dicho yo, por eso no es criticable en un sentido económico. Cada uno elige quién le manipula. Aquellos que creen que ellos leen/ven/oyen el único medio que dice la verdad es, simplemente, que está un poco más engañado que los demás. Me da igual que sea Cuatro que la Cope que El País que El mundo. Cada uno de ellos tiene sus intereses económicos y políticos y hace por mantenerlos. Creer que hay algún medio que se escapa de esa dinámica es profundamente ingenuo. Por otra parte, hay una escala, al menos, en la que se sitúan los medios claramente: esa escala se basa en el grado en que se separa en los medios informativos la información de la opinión. Y lo que está claro es que la COPE está muy bajo en esa escala. Y no lo digo por Federico, cuyo programa es precisamente de opinión, sino por Ignacio Villa, que aún no sabe que hay diferencia entre un hecho y lo que cada uno opina de él. Y en eso hay pocos que le ganen. Aunque Gabilondo se quede cerca.
Me gusta el tono de tu réplica, pero insisto, la frase “Es típico de los conservadores: poco importa que tengas el corazón más negro que el tizón, si llevas polo de marca y vas bien afeitado.” dice bastante de TU opinión política hacia dicho sector. Creo que no malinterpreto cuando prejuzgas, restringes y etiquetas esa opinión política.
Por supuesto que la COPE insulta, pero será porque la gente de izquierdas desde su óptica no ven tan graves los insultos de SER y compañía (que existen, y todos los días) y parecen mucho más condenables los de la cadena episcopal.
Respecto al último punto, la escala, es curioso. Precisamente desde mi opinión es PRISA la que marcaba desde hace ya tiempo el punto máximo al que se puede llegar sesgando y manipulando información. Había ciertas emisoras que se posicionaban de un modo intermedio, y la COPE no era tan radical. A raíz de los contínuos insultos y manipulaciones de PRISA, en el gobierno de Aznar se decidió ofrecer una réplica al mismo nivel, lo que nos deja en la muy muy patética situación bilateral extrema actual del perdiodismo informativo.
Vaya, vaya, me sé de uno al que le van a excomulgar… jejeje.