Escándalo en Miss Italia: un asunto de traseros

Por | 24 de septiembre de 2007, 20:09

Siempre me ha parecido encontrar similitudes entre dos argumentos defensivos: aquel que pretende salvar los concursos de misses en un mundo que lucha por la liberación de la mujer y el que pretende dar carta blanca al maltrato de animales en los ruedos o fiestas populares.

Empecemos por la tauromaquia: cuántas veces habremos tenido que oír, frente a las protestas de muchos, que el toreo es necesario para la supervivencia de una especie, el toro bravo, y que forma parte del acervo cultural español. Argumentos 2.0 para una brutalidad de tiempos pasados. Jugar con algunos de los nuevos intereses humanos para justificar una práctica bárbara que nunca podrá encajar con los tiempos que vivimos.

El de los concursos de belleza es más divertido, porque no muere nadie y es aún más ridículo: los concursos de misses no tratan de juzgar el estado de las carnes de las concursantes, sino de valorar a la mujer como un todo: su belleza -espiritual, por supuesto-, y su valor como personas humanas del mundo mundial son los elementos a valorar. ¿Es por eso que ganan las más menos atractivas? Yo diría que no, se trata de una cuestión de gustos.

Ahora la excusa y la realidad se han dado de morros en la elección de Miss Italia 2007. Un miembro del jurado ha solicitado que los cámaras enfoquen adecuadamente el culo de las concursantes para poder juzgar adecuadamente su belleza. Y es que si no el pobre hombre no sabe decidirse. Se ha montado un follón importante. A raíz del incidente Patricia Mirigliani, la organizadora, prohibió que se viese el más mínimo rastro de los traseros, ya que "conciliar el respeto por la mujer y la necesidad de mostrar sus características físicas" es el principal interés del concurso. Es decir, que pueden desfilar como ganado en traje de baño por la pasarela para que se les juzgue pero que el jurado quiera verles el culo es una especie de perversión.

Para que ustedes tengan claro la insensatez de la propuesta, les dejo aquí una prueba de cómo pesa la capacidad intelectual de las seleccionadas en este tipo de concursos. Es un caso extremo, pero puestos a ser hipócritas y a deformar la realidad, yo el primero:

Enlace: El trasero de las concursantes desata la polémica en Miss Italia

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