La fama de ‘Fama’
Cuatro ha entrado por la puerta grande en lo que a audiencias de sobremesa se refiere cuando menos nos lo esperábamos: Fama, un reality que no ofrece nada nuevo excepto su hora de emisión, ha resultado un producto rentable. Lo que no consiguió Friends, ni Deborah Ombres lo ha conseguido una cosa mil veces vista.
Y no sólo ya vista, sino además mediocre: no se trata tanto de una cuestión técnica, sino del propio contenido: la mayoría de concursantes no es que sean legos, es que directamente no saben bailar. Por otra parte, le dan una importancia exagerada a los conflictos entre los concursantes -por favor, ¿es necesario llorar, pelearse y quejarse a todas horas?-, haciendo que la cosa se parezca más a GH que a Operación Triunfo. Y por último, la excesiva dependencia a unas pocas canciones que bailan continuamente; canciones que, por otra parte, podrán funcionar bien para vender cds a adolescentes, pero no son ninguna cosa del mundo para sentir algo con ellas, algo absolutamente necesario si queremos que esos bailes contengan algo de pasión.
Sigue navegando
- ↑ Siguiente: Tendremos más de House en abril
- ↓ Anterior: La BBC, de nuevo en el centro de la polémica
Algunas notas relacionadas
- Fama School, el Fama de los más jovencitos…
- ‘Fama school’ se estrena mañana
- ‘Fama’ saldrá de gira este verano
Envia esta nota por correo electrónico
Llena el formulario para enviarle este post al correo electrónico un amigo

