Greg García, uno de los creadores de Me llamo Earl, decidió que no iba a estar perdiendo el tiempo durante la huelga de guionistas. En lugar de eso decidió trabajar en una cadena de hamburgueserías, el trabajo de una serie de ellos que desembocarán en la redacción de un libro. Lo bueno es que no fue en plan estrella, sino “camuflado” como un trabajador más.
Me llamo Earl es una serie en la que aparecen personajes que vemos todos los días en nuestras cafeterías, institutos, en cualquier tienda. Aunque estén exagerados para hacerlos más cómicos, puede que sea una serie que retrata el comportamiento norteamericano en particular y el humano en general. Mientras otros iban del rollo pancartero y de ahí a su mansión, García ha demostrado estar interesado en que su trabajo muestre algo interesante, y sólo puede hacerlo quien pone los pies en la tierra y se aparta del *glamour de las estrellas.