Comienza la Semana Santa, y este fin de semana recién terminado ya tuvimos que tragarnos unos cuantos telefilmes de temática bíblica. Nos esperan unos días de fiesta en los que resulta difícil no toparse con este tipo de programas continuamente. Así como durante la navidad nos asfixian con distintas encarnaciones de Papá Noel y buenos sentimientos, ahora nos toca la biblia en pasta.
La televisión ha evolucionado mucho, pero este atavismo sigue permaneciendo en las distintas cadenas -aunque Antena 3 se lleva la palma-. Resultado: unos días en los que lo peor que se puede hacer es permanecer atento a la pequeña pantalla.
Pero lo peor de todo es cuando en lugar de poner clásicos tipo Espartaco de Kubrick, nos plantan unos bodrios de serie Z, como el que ayer domingo emitió Antena 3. No recuerdo ni el título que tenía en español,, pero narraba las mperipecias de Moisés. La verdad es que era tan patética que pasamos un rato divertido riéndonos de lo penoso de sus efectos especiales, del uso de imágenes de documentales y de las peores interpretaciones en mucho tiempo. Bastará con un detalle: cuando Moisés está separando las aguas, aparecen escenas de volcanes submarinos y…. ¡tachán! ¡Una explosión atómica! Señores programadores, vale que nos tengamos que tragar cine de temporada, pero no intenten hacernos tragar semejante basura.