Aunque pocos lo recuerden, Cuatro estuvo emitiendo Alias hace un tiempo, en un horario absurdo -como ya hizo en su día Telecinco hace años-. Ahora, no pregunten por qué, la cadena decide terminar lo que dejó a medio, y emite la última temporada de la serie, la quinta, para dejarla descansar en paz. Mañana jueves, de madrugada, y sustituyendo a Queer as folk podremos ver el último episodio de la cuarta y a partir de ahí esta última, de sólo diecisiete capítulos, y la peor de todas.
La serie de J. J. Abrams tuvo dos primeras temporadas increíbles: emocionantes, entretenidas y muy bien hechas. La tercera fue un poco irregular, y la cuarta y la quinta fueron absolutamente disparatadas y desastrosas. En la que ahora nos ocupa hay muchos personajes nuevos, poco atractivos, y los que ya había y nos hicieron disfrutar a mogollón pierden aquí toda su fuerza.
Así que es sólo recomendable para fanáticos o para los pocos que aún no conozcan el destino final de Sidney Bristow y compañía. Prescindible y en mal momento.