A Juan Ramón Lucas no le gustó mucho que se airease su vida privada en un programa del corazón. Por ello demandó a quien hubo que demandar y ahora, mucho tiempo después, el periodista recoge sus frutos.
La productora del extinto programa Salsa Rosa- Boomerang TV-, la periodista Ángela Portero, la directora del programa y la empresa que consiguió las imágenes privadas del periodista han sido condenadas por la Audiencia Nacional a pagar una indemnización a Lucas por valor de 50.000 euros.
La razón: intromisión en la vida privada para hablar de una noticia que carece del más mínimo valor informativo. Es decir, que hablar de la vida privada de alguien, aunque este sea famoso, no es noticia. Una buena nueva para todos aquellos celosos de su intimidad y que demuestra, una vez más, que no se puede jugar con la intimidad de cualquiera. Lo que no me queda muy claro es por qué no se ha multado también a la cadena responsable, puesto que en definitiva es la que marca la pauta de los contenidos que se emiten.
Enlace: Otra condena contra un programa de corazón de Telecinco