Parece que TVE está empeñada en volver a convertir Eurovisión en un espectáculo de masas -y de audiencias-. Parece que la vía elegida para ello esa extraña mezcla entre nostalgia y falso friquismo. El friquismo lo pone Chikilicuatre, y la nostalgia -no ausente tampoco de un toque extravagante lo pone la ochentera Rafaela Carrá, que ya se ha anunciado será la presentadora de la gala en la que se elegirá al representante español para el festival.
No estoy seguro de que la cosa funcione, pero al menos yo no me siento tan ajeno al festival como los últimos años: sé que me reiré -como todos los años-, pero también sé que esta vez, y con un poco de suerte, no tendremos a un representante insoportable de música estándar y aburrida que se toma muy en serio.
Por otra parte, los organizadores parecen muy contentos con la participación de Chikilicuatre, y afirman que no le obligarán a cambiar la letra de la canción, porque consideran que no incumple los reglamentos del festival. ¿Habrá cambio finalmente? Quizás habrá que esperar a la gala para poder saberlo.
Enlace: Televisión Española recupera a Rafaella Carrá para salvar Eurovisión
