Imaginen que se ven implicados directa o indirectamente en un asunto turbio. La cosa ocupa minutos en la prensa y son ustedes el centro de atención. Cuando creen que la cosa empieza a calmarse, alguien deseoso de ganar pasta a toda costa remueve la historia, la convierte en ficción y de nuevo es usted el centro de atención.
Esto es lo que ha pasado a la familia Wanninkhof y a Dolores Vázquez gracias al oportunismo de TVE al emitir una serie sobre los terribles hechos que sucedieron hace no tanto tiempo. Los afectados se reservan el derecho de tomar las medidas legales correspondientes, y se consideran heridos en su intimidad.
Era inevitable, puesto que la única razón por las que aparecen este tipo de productos es precisamente porque vulneran la intimidad de alguien, porque proporcionan materiales y conductas sobre las que juzgar. En definitiva, porque presentan altas dosis de morbo para gente que no tiene otra cosa que hacer que alimentarse de las vidas de otros.
Enlace: Los Wanninkhof y Dolores Vázquez, contra la serie de TVE