Leo en Chica de la Tele que el episodio de la serie Yo soy Bea dedicado a la boda de la protagonista, y programada inicialmente para las 22:15, empezó más de una hora tarde por la prórroga del partido de la Eurocopa en Cuatro.
Es ya estrategia habitual alargar el *access prime time** (los programas previos al horario estrella) cuando hay algún partido en otra cadena. Sin embargo, y aunque parece que nos hemos acostumbrado, se trata de un engaño que debería ser penado con todas las de la ley.
Cuando compramos un producto y no cumple con lo prometido, reclamamos hasta conseguir que la queja llegue a buen puerto, pero no sucede con igual intensidad en lo que a la tele se refiere. Con la buena de que no pagamos directamente un duro, parece que pueden hacer con el espectador lo que les venga en gana. Pero este tipo de estrategias son vergonzosas. Si quieren atrasar un programa que lo hagan, pero que lo anuncien con suficiente antelación.
Enlace: Telecinco y los audímetros