Aquellos que esperábamos una serie especial, original y novedosa nos dimos un buen batacazo con el primer episodio de Life, emitido ayer por Telecinco. Como es habitual en las series norteamericanas la factura era impecable, y las interpretaciones más que correctas.
Sin embargo, la primera trama resultó de lo más aburrido y convencional, un niño asesinado y localizar al culpable. Todo muy convencional, por mucho que nos quieran vender a un protagonista peculiar, parecido a House en lo extravagante pero opuesto a él en cuanto a su humor.
Daba la impresión de estar viendo una serie del montón pese a su factura. Lo único que podría salvarla en el futuro es quizás llegar a saber por qué su protagonista fue encerrado en la cárcel y por qué fue liberado. Sin embargo, y pese a que el arco argumental pueda ser atractivo, no me veo enganchándome a esta serie si no consiguen que la historia cerrada de cada episodio sea más original o interesante.
De momento, le daremos una oportunidad. Y, por cierto, oremos para que las moscas publicitarias de los estrenos que ocupan media pantalla pasen de moda.
Si yo fuera tu le daría una oportunidad. Me ha parecido con diferencia la mejor serie de la temporada pasada. El arco argumental principal es perfecto, está bien desarrollado, sin apresuarlo y tiene momentos increibles. El protagonista no intenta ser House , sino alguien que ha cambiado totalmente su perspectiva de la vida por estar encarcelado por un delito que no ha cometido. De hecho es más bien todo lo contrario de House , que es un cínico redomado.