No comprendo demasiado bien por qué Luis Fernández, presidente de RTVE ha de explicar en el Congreso las razones por las que la cadena pública no emite corridas de toros. Pero entiendo mucho menos que las razones que esgrime aquél no sean de carácter ético, sino económico.
Con lo bonito que habría quedado decir que los toros son una auténtica barbarie -absténgase en los comentarios de excusas sobre el arte y tal y tal- y el maltrato hasta la muerte de un animal, Fernández se va por la tangente y justifica la cuestión aludiendo a los altos costes de emisión así como la reticencia de muchos anunciantes a que sus productos se relacionen con tan sangriento espectáculo. Este genial gestor afirmó que el compromiso de la cadena de todos los españoles está demostrado con la existencia del programa Tendido Cero.
En definitiva, que poco importa el sufrimiento y el dolor, lo que importa es la pasta. Desde luego, gran gestión de un servicio público. Luego lo solucionamos todo tapando pechos y poniendo cartelitos de edad a tutiplén.
Enlace: TVE no emite corridas de toros por los altos costes y el rechazo de los anunciantes