
En julio de 2007 la Comisión Europea avisó a las autoridades españolas de que no cumplían con los estándares europeos respecto a la duración de las pausas publicitarias. El estándar es de doce minutos por hora, y es evidente que tanto en las cadenas privadas como en las públicas esta norma no se cumple.
Finalmente, la Comisión ha decidido denunciar al Gobierno Español por incumplir esa medida ante el Tribunal Europeo de Estrasburgo. Posible resultado: multas millonarias y el bochorno ante nuestros amigos europeos.
El problema está en la publicidad “encubierta”: patrocinadoras, publirreportajes, desconexiones para emitir publicidad local… una serie de artimañas que en España parecen no contarse como publicidad pero sí en Europa. Esta denuncia debería llenar de alegría a los espectadores, que llegarán a esperar que no se les olvide qué demonios estaban viendo cuando se acaban las interminables pausas.
Enlace: España se sienta en el banquillo por saturar de publicidad la TV