Parece confirmarse que los miembros del equipo de Los Simpsons habrían firmado para tres nuevas temporadas de la serie. Una de ellas se emitirá seguro, y muy probablemente las otras dos también, salvo que la voluble audiencia cambie de opinión, cosa difícil tras más de una década de fidelidad.
Y es que si estas tres temporadas se hacen finalmente, Los Simpsons se convertirán en la serie más veterana de la historia de la televisión. Desde luego a mí no me lo parecerá nunca, pues considero que hablamos de dos series distintas; una de ellas que dura hasta más o menos la temporada número doce, repleta de ingenio, humor, ternura y referencias cinematográficas y literarias, y otra a partir de ese momento en la que Homer se convierte en Peter Griffin, Marge en una neurótica y lo único que se gasta -salvo excepciones-, es humor grueso en dosis masivas, y en la que la búsqueda del gag consiste en encontrar nuevas formas de que Homer meta la pata.
Miguel , as acertao de pleno en tu descripcion de 2 series destintas.