
La popular serie ha firmado por tres temporadas más. Así que, si nos descuidamos, a este paso superará el presente y se convertirá en una serie de ciencia-ficción, en la que la el personaje interpretado por Imanol Arias habrá alcanzado la inmortalidad por terapia génica, el nene estará estudiando para Jedi y por supuesto nuestro periodista favorito se hace blogger.
El caso es que podríamos estar hablando de entrar de lleno en los 80 y sus movidas. ¿Habrá drogas? ¿Saldrá alguien haciendo de Alaska? ¿Saldrá Alaska? Cuantas dudas, por favor. La cuestión indudable es que el propósito de la serie ha sido superado con creces, y que la única razón de que siga existiendo y sea popular se debe simple y llanamente a que los espectadores le han cogido tanto cariño a la familia que la consideran como su propia familia. Si no, no me explico como tantas tramas absurdas y sacadas fuera de tiesto pueden seguir convenciendo.



