

La compañía fue vendida hace unos meses con intención de ampliar su mercado y expandirse internacionalmente, pero su plan ha fracasado.
El Terrat ha tenido que volver a comprar sus acciones, pues Banijay Entertainment se ha asustado por la crisis económica internacional, y ha revendido las acciones.
Es un gran palo para Andreu Buenafuente y sus socios, ya que a pesar de que el día a día de la compañía no cambiaba, la compra de Banijay suponía tener nuevas oportunidades para salir de la televisión nacional.
Queda el consuelo de que no son los únicos afectados por la situación, y que si para mediados de año la cosa ya está mejor, puede haber más ocasiones de compra. Habrá que cruzar los dedos y los brazos, si hace falta.



