
Era casi inevitable. La cadena Fox ha confirmado que habrá nueva temporada de 24. La octava ya. Una serie veterana que, pese a parecer estar agonizando en la sexta temporada, está viviendo una resurrección de calidad y de audiencia en la nueva entrega que se emite actualmente.
El modelo entonces parece funcionar. Yo ando un poquitín cansado ya de las andanzas de Bauer, pero es algo personal, ya que no se puede negar que la séptima temporada tiene todo lo que podríamos desear: muchísima acción e intrigas políticas de alto calado. Quizás lo que más falle sea Bauer, que es demasiado fiel a sí mismo; aún así tiene sus momentos, que le dan cierto atractivo pese a lo plano que podría ser el planteamiento inicial.
Realmente si se mantiene la profesionalidad del equipo técnico sólo hay una cosa que impediría que siguiésemos disfrutando: un argumento endeble e inverosímil como el de la séptima entrega. Si el argumento falla, si no somos capaces de tragarnos las burradas que hace Bauer, todo se hunde, y aburre hasta a las piedras.