
Hoy se estrena en Cuatro la serie Mad Men, que aún no he visto pero recomendada por muchos durante mucho tiempo. Sin embargo, la emite a la una de la madrugada, tras unas cuantas reposiciones de House, que a este ritmo va camino de convertirse para la cadena en el equivalente de Los Simpsons en Antena 3. Así se innova, pero bien poco.
Por otra parte, Granjero busca esposa consigue muy buenos resultados al terminar su edición. Y no nos equivoquemos, es un reality de los peores, con casting conflictivo, buscando el morbo y todas las cualidades necesarias para llamarse telebasura. Que esté bien realizado y que su presentadora sea una de las mejores que hay ahora mismo en activo en España no impide que sea un programa bastante repulsivo.
De poco sirve entonces que la cadena pretenda aún mantener su prestigio de innovación y de estar a la onda si nos pone una buena serie a la una de la madrugada un día de semana y a la vez nos tortura con un reality de lo más casposo, disfrazado de buena televisión. No cuela.