
Cada cierto tiempo algún programa consigue hacerle sombra a CSI en Telecinco, líder indiscutible de audiencia desde hace años. Las otras cadenas lo han intentado todo: programar cosas similares, tratar de atrapar al espectador costumbrista y cargado de años… y nada parece funcionar; o casi nada.
Y es que ayer, por ejemplo, el biopic sobre Marisol en Antena 3 consiguió encandilar a unos cuantos espectadores, convirtiéndose así en lo segundo más visto de la noche, con un 16,5% de share. No ganó a Grissom, pero al menos se le acercó, y venció holgadamente a la propuesta de TVE, que suele quedarse con los espectadores que no ven CSI. Es una lástima que estos éxitos de Antena 3 sean efímeros, y no consiga esas cifras con un producto que vaya más allá de un par de semanas.
Mientras, Cuatro comienza a hundirse con su Hay alguien ahí, que perdió espectadores en su segunda entrega. Cosa bastante lógica, por otra parte, teniendo en cuenta lo aburrida y previsible que es la serie. Puestos a hacer un producto cuya idea inicial es novedosa, se lo podían haber currado un poco más.
Una cosa está clara: los productos que compiten por la audiencia de un momento determinado de la parrilla con otro programa consolidado sólo pueden dar el campanazo si consiguen aglutinar a todos aquellos que no son fieles al producto estrella. La competencia directa no funciona.