
Battlestar Galactica está a punto de terminar su viaje por la galaxia televisiva tras cuatro temporadas de infarto. Por eso TV Guide -el TP de allende los mares- ha preparado dos portadas que celebran el final de esta gran serie, una con Roslin y Adama y la otra con Cáprica Seis, Baltar y Starbuck. Afortunadamente han prescindido de algún que otro personaje al que le tengo gran antipatía, como son Apollo o Boomer; y también me falta alguno, como Tigh.
Tras dieciocho capítulos emitidos, la cosa está que arde, y deseamos ya comenzar a ver la season finale que comienza mañana. Esta última temporada está resultando sin duda la mejor de la serie: no tiene prácticamente ningún episodio de relleno, su metafísica barata -sin duda lo peor de la serie- apenas si impregna los diálogos, y lo que vemos es una transformación de la búsqueda de un hogar a la búsqueda del verdadero significado de “hogar”.

Pese a los excesos pseudointelectuales, además de mucha caña, lo que la serie nos ha dejado es la posibilidad de reflexionar sobre nuestra propia existencia: ha habido política, desamor, amor fraternal, xenofobia, etc. La cosa da tanto juego que incluso hemos asistido en los últimos días a un debate sobre si la serie es machista o no, debate al que intentaré dedicarle un post en los próximos días.
Realmente creo que, pese a que hay series que disfruto mucho más en su visionado -como Lost o 24-, ninguna será recordada con tanto cariño como Galáctica, porque Moore ha conseguido coger un producto mediocre -la serie original-, y convertirlo en algo genial.