Ante la crisis de audiencia que sufre Telecinco, los directivos parece que han optado por un nuevo cambio de target en ciertas franjas de la cadena, y volver a algo con lo que ya han experimentado antes: el público infantil.
Así, Telecinco pondrá en marcha Boing desde el sábado 11 de abril, un contenedor que destacará por estar compuesto de producciones infantiles creadas con técnicas de animación 2D y 3D, pero no habrá series de ficción real. Algunos títulos son clásicos, como Las macabras aventuras de Billy y Mandy y la representación de la propia muerte, con su amigo Calavera, otros son éxitos procedentes de Cartoon Network, como Las supernenas, El laboratorio de Dexter, u otros como Naruto (arrebatada a Cuatro).
Es cierto que desde hace aproximadamente una década, la producción de contenidos para público infantil ha cambiado bastante, destacando más la acción, la lucha, los superpoderes y la rivalidad, frente a esas situaciones clásicas, de comedia, oníricas, de pequeños mundos paralelos a la realidad, capitaneados por personajes peculiares, realmente bien construidos: