
Durante los últimos días se ha hablado, y mucho, de la posible cancelación de Dollhouse. Un principio poco prometedor, el gafe de Joss Whedon, unido a unas cifras de audiencia no demasiado espectaculares se combinaron con la noticia fatal: el último episodio de la primera temporada no se iba a emitir.
Pero la historia es algo más complicada: el episodio piloto de la serie no se emitió porque los directivos de la Fox no quedaron nada contentos con él. Así finalmente, de los trece episodios que tenía la serie, sólo se emitirían doce. Pero a Whedon se le pidió que rodase otro episodio extra, desgajado de la trama principal, y que sirviese para presentar la segunda temporada. Es este episodio el que no va a emitirse.
Que no se emita este episodio puede significar que no habrá segunda temporada, que se lo están pensando, o que pasará a formar parte de la nueva tanda. En cualquier caso, no es demasiado tranquilizador para los fans de la serie, aunque no se llegue al extremo de anunciar la cancelación.