
Javier Sardá pidió personalmente a Vasile que cancelase su programa ante los malos resultados iniciales. Parece que la petición no fue atendida, hasta que finalmente llegó el abandono de Mercedes Milá y el cambio al late night de los martes, lugar en el que parece haber recuperado un poco la audiencia que perdía semana a semana.
Un gesto que honra a Sardá, y una sorpresa en lo que a Vasile se refiere, teniendo en cuenta que la cadena precisamente no es amiga de dar segundas oportunidades… o quizás sí en los últimos tiempos, reubicando ciertas bazofias una y otra vez, pero boicoteando productos de calidad como Hermanos y detectives. Así sobrevive un programa que ha demostrado no aportar nada nuevo a la televisión, y ser tan sólo un nuevo Crónicas edulcorado.