
La Asociación de Usuarios de la Comunicación ha realizado un informe para el Defensor del menor llamado Qué menores ven los menores en televisión, y que tiene como objetivo definir cuáles son los roles adolescentes y juveniles que aparecen en las series de ficción españolas.
El informe se centra en la serie Física o Química, y afirma que los roles masculinos o femeninos están estereotipados, que los adultos son adolescentes de mente y que el consumo de drogas o el sexo son considerados como algo habitual y natural. Por otra parte hablan de una “deslegitimación de la familia”.
En resumen un informe profundamente conservador por varios motivos. Por una parte pretende dar por supuesto que estas series han de tener algún valor educativo, cuando no son otra cosa que un eslabón en la cadena del entretenimiento, un producto de ficción. Pero además, poner a la par sexo y drogas es, como mínimo, malintencionado. Por no hablar de que mostrar los desencuentros familiares es atentar contra la familia.
Dice el defensor del menor que se “imita todo”. Ese, por supuesto, no es un problema de la ficción televisiva, sino de unos problemas claros en la educación de los menores. Si alguien no distingue realidad de ficción no es cosa de Física o Química, sino de otras muchas cosas.