
El pasado lunes se tenía que estrenar Fringe en la cadena francesa TF1, pero finalmente el estreno se aplazó por el accidente de aviación que ha tenido a Europa en vilo varios días. Un movimiento políticamente correcto que sin embargo podría ser un tanto exagerado.
La tendencia en las televisiones de todo occidente es considerar la ficción como algo real, algo que afecta a las personas en su día a día de forma efectiva e irreversible. Tal como si fuésemos todos idiotas sin criterio e incapaces de separar lo real y lo ficticio, se nos cuida cual eternos adolescentes para que no suframos. Y es estúpido.
Será el próximo 10 de junio cuando la serie empiece a emitirse finalmente. ¿Habrá olvidado para entonces la memoria colectiva el accidente? ¿Dejaremos de ejercer en algún momento estas estrategias de televisión canguro? ¿Cuándo dejará de ser rentable lo políticamente correcto?