
El peor programa que se emite en abierto en España podría desaparecer de una vez por todas. Mujeres y Hombres y viceversa podría no regresar tras su descanso estival. El programa ha conseguido audiencias aceptables -especialmente teniendo en cuenta el poco tirón de Telecinco en las tardes-, pero ninguna regularidad: dependiendo de quién sea el “tronista” y de la intensidad del escándalo así le va la cosa. Muy probablemente su último día sea el 26 de junio.
Y es que el programa es repulsivo precisamente por su mecánica del escándalo. Una idea estúpida que sólo consigue cifras cuando la polémica se lleva todo el protagonismo. Resultado: lo que era excepción -las peleas, los engaños, etc.- se convierte en pan de cada día para mantener las cifras, hasta el punto de que no hay quien se trague tanta traición y tantos cuernos.
Lo que en su día era un programa cutre de citas para cuerpos recauchutados ha pasado a ser un talk show donde lo único importante es quién ha engañado a quién y por qué. La traición vende, pero el cartón piedra se va notando demasiado.