
Aquí he dicho en numerosas ocasiones que tratar de competir en las mismas franjas horarias con programas similares era una estupidez propia de una visión simplista. Aún así es la estrategia habitual de la competencia entre cadenas.
TVE, sin embargo, parece haber comprendido hace tiempo que el quid está en llevarse a todos aquellos no interesados en el éxito de turno. Y así, ha sido la única en poder conseguir acercarse a las cifras que año tras año mantiene CSI la noche de los lunes. Primero lo hizo con Mira quién baila y ahora lo hace con ese culebrón hipervitaminado que es La señora.
Las cifras no mienten, y la serie española se acercó peligrosamente a las cifras de Grissom y compañía. ¿Existe un futuro en el que los vestidos de época superen al trabajo forense? No quiero ni pensarlo, sería el fin de la cadena amiga, ya que estos tipos del otro lado del charco son una de los poquísimos triunfos que le quedan a Telecinco.
Me encanta “la señora”. Me parece una serie muy bien rodada e interpretada con una entrañable historia de amor entre el cura y la chica de clase alta de la que estoy totalmente prendada