
Telecinco es ese modelo de televisión eminentemente empresarial, que persigue el máximo beneficio con el menor coste posible. Es una cadena que no suele arriesgarse con nada, y van a lo seguro. A los productos que tradicionalmente le funcionan a ciertas horas. Pero quedan franjas programáticas menos rentables, como la madrugada, aprovechada por algunas televisiones para reemitir bloques de programación anteriores o bien dedicada a call tv’s. Y desde que Telecinco descubrió que podían dar el salto de las locales a la nacional no ha dejado de utilizarlos.
El Confidencial hace públicos unos datos sobre los que realmente no sé que pensar. Si hace unos días hablábamos de la integración de Twitter en TV tradicional y su buen éxito, sustituyendo a los ingresos por SMS, hoy tocamos el tema de nuevo. Los ingresos por call tv’s y SMS suman ya casi un 10% del beneficio de Telecinco. Y un 10% sobre el total es una barbaridad.
Lo positivo de no cobrar por que aparezcan mensajes de los usuarios en pantalla (ejemplo Twitter), es que la cadena no está “obligada” a contraprestar el servicio por el que el usuario paga con el envío de ese SMS, que puede aportar o no valor a la emisión (generalmente la mayoría son dedicatorias a la familia, novios, primos y amigos, no lo hacen). El no cobrar por este servicio, por otra parte, requiere de una moderación previa (creo que necesaria) y parece ser que facilita más el debate, ya que contestar con nuevas ideas no spone un nuevo gasto económico, simplemente voluntad de intervenir. Lo malo de estos datos de Telecinco, es que en tiempos de crisis sean capaces de remontar sus mínimos empresariales aumentando las horas de este tipo de serivicios. Y realmente supondría aumentar el problema que ya tenemos respecto a la calidad de la televisión patria.
Creo que los usuarios en pantalla, al fin y al cabo, podrían cumplir la función que realizan en cualquier blog: comentar, intercambiar opiniones y pareceres sobre un tema, generar debate de una forma lógica y moderada. Algo inteligente que aporte valor a la emisión.