
El domingo pasado Telecinco finiquitaba Yo soy Bea. Una de las series más longevas de la reciente televisión moderna (entendiendo como tal la producida a partir de la irrupción de las privadas) en España. Una serie irracionalmente estirada para aprovechar el éxito de audiencia que cosechaba. Como era de esperar de una decisión tomada por intereses empresariales y no por motivos de contenido, ha acabado pasando factura.
Pero mejor que hacer un análisis externo de lo ocurrido, lo mejor es recurrir a las entrañas de la propia serie. Uno de los guionistas de Yo soy Bea ha empezado a diseccionar, en su recomendabilísimo blog, todo lo que envolvió la serie desde que él se incorporó hasta su final. Una oportunidad única de saber cómo funciona una ficción española por dentro; de descubrir el trabajo de los creadores; y sobre todo, de algo tan poco dado en el medio televisivo, como es presenciar un ejercicio de autocrítica en la medida que corresponde.
Un nuevo tanto que añadir a la eclosión de información que cada día se produce en internet. Ya no sólo es posible, gracias a blogs, webs y foros, conocer lo que se cuece en la televisión norteamericana mucho antes de que sus propuestas desembarquen en España (para los que ya tenemos una edad, no podéis imaginar lo que eso supone), sino que cada vez son más las bitácoras de profesionales del medio o de programas que utilizan la red para comunicarse mejor con los espectadores. Y, ojalá, sigan creciendo.