
El doblaje es muy malo. Por su culpa nadie habla inglés en España. Por su culpa las series y películas nos llegan cuando ya son clásicos. Por su culpa se está destruyendo la capa de ozono. Eso último no estoy seguro, pero alguna relación debe guardar, porque el doblaje es así de perverso. Pero, ¿por qué doblamos?
En ALT1040 nos descubren por qué, o por lo menos una de las razones:
En España el doblaje está más generalizado desde 1932, costumbre que se vio reforzada por la normativa promulgada por el Gobierno de Francisco Franco en 1941, a su vez basada en la Ley de Defensa del Idioma de Mussolini. Esta ley, adoptada en Italia, Alemania, Francia y España, tenía dos fines políticos: El nacionalismo a través de la identidad lingüística y, de forma más sutil, el control a través de la censura de las ideas extranjeras que podrían ser ajenas a los intereses nacionales.
Y es que sí coincide que los países más dados a no ver cine o TV en otros idiomas son aquellos con una historia de nacionalismo más o menos recalcitrante. Y es que en cuanto uno sale de Europa Occidental el tema del doblaje se empieza a difuminar.
Por ejemplo, ¿sabías que en los países de la antigua URSS el doblaje de las series de TV es como el de los documentales, con un solo locutor que lo lee todo?
Foto: exfordy