
Mantener la continuidad en la ficción actual no es ninguna tarea trivial. Hablamos de cantidades enormes de escritores y guionistas que ni se conocen ni hablan entre sí trabajando sobre una misma continuidad, con unos mismos personajes y en un solo universo. Es inevitable que de vez en cuando salte algún error de continuidad, pero resulta que los fans somos tan sumamente imbéciles que no nos basta con decir «no, es un error de continuidad y ya está». No. Para nosotros tiene que tener sentido. Y para eso, los autores, tienen el retcon.
Retcon es una palabra compuesta a partir del inglés retroactive continuity, continuidad retroactiva. Es lo que pasa cuando, en una obra de ficción, algo que creíamos que había ocurrido de una manera determinada se explica posteriormente de otra distinta, con información nueva que no se nos había facilitado la primera vez. Por ejemplo, cuando en Lightyear Conquistadors se descubre que Tip en realidad no está muerto sino que había sido asimilado por el Magmatron, y lleva las últimas dos temporadas atrapado en su matriz de datos. Originalmente, la muerte de Tip se escribió como una muerte normal y corriente, y, cuando dos años más tarde decidieron que al fin y al cabo Tip no estaba tan mal, retconearon esa muerte y la convirtieron en otra cosa.
El retcon es más frecuente en una historia cuanto más larga es esta. Es mucho más fácil contradecirse cuando uno está escribiendo en Superman que cuando es material original —o se propone una continuidad alternativa, como en Smallville—, y es mucho más fácil ser coherente en dos temporadas que en diecinueve.
El concepto está tan extendido que en Torchwood utilizan una droga que borra determinados recuerdos de la memoria. ¿Adivinan como se llama? Retcon.
Foto: Water Stained Notebook
¿Crees que esto se verá mucho en la sexta temporada de Lost? ¡Muy buen artículo!