
Interesante lo que escribe Nick Holdsworth para Variety. Miklos Haraszti, el actual representante de la libertad mediática en la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, sostiene que los gobiernos de países ex soviéticos siguen manejando los contenidos televisivos, poniendo en peligro la paz y seguridad de estás naciones. En algunos casos, las televisoras que operan en esta región son del gobierno. Las que no, son de personas vinculadas con el poder.
No podemos hablar sobre elecciones libres, no podemos hablar sobre verdaderas democracias donde la mayoría de la gente obtiene información de una televisión que es manejada firmemente por el gobierno o, si es privatizada, se encuentra en manos de camaradas o de familias de los líderes gubernamentales.
El artículo menciona que en hoy en día los canales televisivos rusos son influenciados en gran medida por el gobierno. Esto contradice la postura del Presidente Dmitry Medvedev, quien ha defendido la libertad en los medios de comunicación. En el caso de Bielorrusia, los medios independientes han sido amenazados.
¿Por qué se me hace interesante? Simplemente por la reflexión que invita el artículo. Sabemos que Rusia, y los demás estados de la ex Unión Soviética, vivieron bajo un régimen de poder increíble. Es un caso que tiene su propio contexto y geopolítica. Pero, ¿este mismo fenómeno, el poder del gobierno sobre los medios, no les parece conocido?
Si bien en este caso se tiene un antecedente histórico, el comunismo, creo que no hay país que se encuentre exento de este fenómeno. ¿Qué opinan al respecto?
Vía: Variety | Foto: All About Georgia