
Finalizamos nuestro recorrido por las claves seriéfilas de esta década. Para ello, vamos a hablar de tres subgéneros que han pisado fuerte en estos diez años: el mockumentary, el dramedy y la sit com. ¿Se os ocurre alguna otra clave que hayamos olvidado? ¡Cualquier sugerencia será bienvenida?
La hibridación de géneros (I): el mockumentary
Mezcla satírica de comedia y documental, el mockumentary se aprovecha de los movimientos de cámara y estética de este último género para construir relatos divertidos sobre la vida de los trabajadores de una oficina o acerca del día a día de tres familias de un apacible barrio estadounidense. Así, de The Office (ahora hablamos de la versión original, la de la BBC) a Modern Family han pasado series tan reseñables como Flight of the Conchords o Curb Your Enthusiasm. Básicamente es una cámara que, con visos de objetividad, persigue a unos personajes o busca sus declaraciones sobre lo que acabamos de ver. Y ojo, que nos miran a nosotros, el público, a través de la cámara. Parece que el mockumentary dará todavía mucha guerra -¿a quién se le hubiese ocurrido la disparatada idea de seguir a dos músicos en ciernes como los de Flight of the Conchords?-. Atentos a la próxima década.
La hibridación de géneros (II): el dramedy o dramedia
Catalogar una serie bajo el paraguas de dramedy o dramedia es ponerla en un cajón de sastre donde, en un principio, parece que todo cabe. El dramedia une comedia y drama a partes iguales, de forma que un capítulo, en cuarenta minutos, nos puede emocionar y hacer reír a la vez, como puede suceder en Desperate Housewives, una serie prototipo de dramedia. Y argumentos a priori tan hilarantes como el de Breaking Bad –un profesor de química que empieza traficar con droga para que a sus hijos no les falte dinero cuando él muera de un cáncer terminal- puede que no lo sean tanto. La complejidad del dramedia está en saber provocar la carcajada y el llanto a partes iguales. Quizá pronto los Emmy tengan que crear una nueva categoría para estas series, porque es difícil comprender que dramedias como Weeds compitan con cúmulos de carcajadas como 30 Rock o How I Met Your Mother. Adaptarse a los tiempos, que le dicen.
La sit com, a examen
Cuando Friends terminó a mediados de esta década, quedó un terreno yermo en esas comedias ambientadas en espacios cerrados, de unos veinte minutos y con pocos decorados. ¿Quién sustituiría a los seis chicos protagonistas que tanto habían significado para medio planeta? ¿Volvería a ser la sit com lo que fue con ellos?
La respuesta es sí. Con el tiempo podemos concluir que How I Met Your Mother y The Big Bang Theory han cubierto ese espacio dejado con Friends de modo aceptable. La primera renovó el género hace ya cinco años, con unos guiones inteligentes en los que muchas veces maravillan más los recursos narrativos utilizados (falsos futuros, vueltas al pasado, desarrollo de pensamientos de los personajes…) que las propias historias o personajes: recuerden que llevamos ya casi 100 capítulo y todavía no conocemos a la madre de los hijos de Ted, aunque parece que poco nos importa. Mientras tanto, TBBT va por su tercera temporada haciendo gala de un nuevo tipo de humor, el geek o ‘cerebrito’, donde la ciencia nunca fue más hilarante. Y tampoco podemos olvidar productos que se han asentado en la televisión estadounidense con aceptación del público y de la crítica, como Two and a Half Men.
Foto: Walabi