
Adorables, repelentes, sabios, cariñosos… Los niños que ha parido la industria televisiva han sido muchos y muy variados. Unos son divertidos pero a otros les vomitaríamos encima probablemente. Hagamos un repaso breve por algunos de ellos. ¿A cuál le tenéis un especial cariño?
Sí, el renacuajo ese que da más cague que muchos otros personajes de Lost. Interpretado por Sterling Beaumond, tiene en su mente un maquiavélico plan para acabar con la Iniciativa DHARMA. Una personalidad malvada que ya empezaba a despuntar en ese cuerpecillo de empollón. Cuando nuestros losties lo conocen, sólo uno de ellos tendrá verdaderas ganas de asesinarlo…
Que te estén llamando gorda y fea de forma subrepticia debe sentar mal a Madison de la Garza. Más allá de eso, la hija de Gabrielle (Eva Longoria) y Carlos (Ricardo Antonio Chavira) en Desperate Housewives irradia candor e inocencia allá por donde pasa. Quizá uno de los personajes infantiles más entrañables de estos años. Quizá a que de la Garza no sobreinterpreta y hace el papel de lo que es: una niña.
Otro niño latino. Para comérselo, aunque probablemente él empezará antes que nosotros. Rico Rodriguez está todo adorable en Modern Family y dan ganas de conocerlo para pegarle un pellizco en los mofletes o abrazarlo y ponerse a jugar con él. ¡Parece un peluche!
Sí, su personaje tendría un nombre en la serie Full House, pero ni me acuerdo ni pienso buscarlo. El caso es que una rubia con los ojos azules –las chiquillas se alternaban en los rodajes- que estaba para comérsela se convirtió en un grandísimo emporio con películas, colonias y demás objetos de merchandising. A la espera de que les den un Oscar, se han drogado y han tenido problemas de anorexia. Como todas las adolescentes. En eso se han convertido unos bebés adorables.
Para terminar, si me tuviera que quedar con uno de los múltiples niños de The Simpsons sería con este adorable corte de pelo a tazón que ha dejado para la posteridad frases como “¡Hola, Super Nintendo Chalmers!” o “Mis piernas no saben ser tan largas como las tuyas”. A sus ocho años, en los comienzos de la serie Ralph no era tan ingenuo, pero no sabemos quién le dio ese giro a la estupidez congénita, que parece haber heredado de su padre, el jefe Wiggum –otro que fue evolucionando a lo largo de la serie-. Ahora, en los últimos capítulos, no me hace tanta gracia, me parece que ha perdido fuelle. Sin embargo, siempre podremos echar un rato de risas con este entrañable niño.
Fotos: Not Confused Just Lost, Episode 39, Inquisitore Televisivo, People Who Look Like Monkeys y Taringa
madison y rico tipicos niños latinos obesos son el esteretipo clasico de la obesidad tan pequeños y con un problema tan delicado