Regocijémonos, hermanos, porque nos hemos librado de un Love & Monsters. Y es que reconozcámoslo, pero The Lodger tenía todas las papeletas de ganarse a pulso un puesto en el Salón de la Vergüenza de Doctor Who. Y créanme que no es fácil gracias a bodrios como Time and the Rani o Fear Her. Sin embargo, el guión de Gareth Roberts, todo un veterano de la serie con historias como The Unicorn and the Wasp y The Shakespeare Code en su haber, rescata la situación. Pero no se engañen, porque no estamos hablando de un episodio que vaya a ser el favorito de nadie.

Ya os decíamos en los avances que de vez en cuando toca uno de estos. Es así y tenemos que asumirlo, porque al fin y al cabo Doctor Who es una serie que tiene que conseguir trece episodios que parezcan hechos con presupuesto estadounidense pero gastándose un presupuesto británico. Además, si todos los episodios light fueran como éste, no tendríamos de qué preocuparnos.
Es una historia llena de diálogos ingeniosos, y, por desgracia, poquito más. La parte buena es que los diálogos son tan divertidos que casi consiguen que nos olvidemos de la trama —bastante olvidable de por sí— y que pasemos por alto la escasez de Pond. Sin duda, lo más memorable de este episodio son los últimos cinco minutos.
Y es que el señor Moffat nos está acostumbrando a los cliffhangers entre episodios individuales, para que nos estemos mordiendo las uñas toda la semana hasta la resolución. Bueno, en este caso le ha salido bien la cosa, porque la mirada atónita de Amy ante su anillo de compromiso nos adelanta un episodio lleno de emociones y, me juego el cuello, más de un regreso. Sí, sí, estoy hablando de «Hello, sweetie»… entre otros.
¡Hasta el sábado!
Pues a mí Love & Monsters me parece uno de los capítulos más memorables de la serie y desde luego es mucho mejor que éste, que tampoco ha estado mal. Cuestión de gustos. Saludos.
Querido Elton,
Yo tampoco odio tanto como la gente Love & Monsters. Pero es un hecho que, junto con Fear Her, es uno de los más odiados de la serie nueva. Desde luego, tampoco es mi favorito, pero no pienso que sea tan horrible. Tan horrible es Time and the Rani. Eso sí que es horrible.
Sólo conozco la serie a partir de 2005, pero yo tampoco odio Love and monsters. Es original y descoloca, pero tiene su puntito con la pandilla de frikis encantadores. Fear her es también flojillo, pero desde luego, mucho mejor que éste, que aparte de tener una tontería como trama, no me ha hecho gracia en ningún momento, me ha resultado aburrido, con un final topicazo y que, además, me parece que ha entrado en contradicción con lo contado hasta el momento: aparte de la nueva personalidad asocial del Doctor (¿desde cuándo desconoce los usos y costumbres de la Tierra?), ¿era una tardis lo que se estaba formando en el piso de arriba? ¿Qué explicación se da para esa tecnología timelord supuestamente desaparecida? ¿Nos lo van a contar?
Ciertamente, lo mejor el minuto final, es decir, cuando se da carpetazo al tema del inquilino y nos anticipan la season finale. No es gran resultado.