Las 15 series de ciencia ficción imprescindibles (I)

Por | 27 de agosto de 2010, 20:03

Ah, la ciencia ficción... La ciencia ficción es una cruel amante. Hay tanto material disponible, y la mayoría es tan infumable que a uno casi se le quitan las ganas de seguirlo intentando. Casi, he dicho. Por supuesto que lo vamos a seguir intentando: creemos que la siguiente va a ser la buena. Pero lo afortunado del tema es que a veces es la buena y encontramos una de esas joyas que todo el mundo debería ver.

Acompañadme en este periplo en dos entregas —la próxima el viernes que viene— por las quince series que todo aficionado a la ciencia ficción debe ver en algún momento de su vida. No son necesariamente las mejores, sino las imprescindibles, una colección de pequeñas (y no tan pequeñas) obras maestras que hacen que nuestros días sean más cortos y nuestras vidas sociales se contraigan hasta la inexistencia. Esta lista no es un ránking, que es una cosa imposible de hacer cuando todos los participantes son tan excepcionales: que una serie aparezca antes o después no tiene nada que ver con su calidad, sino con el orden en que se me han ocurrido.

Una cosa os aviso: no encontraréis en la lista a Lost ni a Buffy. Tiene su razón de ser. Ambas son series que se ubican en la frontera de la ciencia ficción, y que probablemente tienen más de fantástico que de ci-fi. Su cualidad de imprescindibles es innegable, pero en mi opinión —y yo soy quien está escribiendo este artículo— no caben en esta lista. ¿Queréis conocer las primeras siete? Vamos a ello.

Battlestar Galactica (remake)

Si hubiera que elegir una serie representativa de los noughties esa sería sin duda BSG. Con su trasfondo espiritual, su avance lento pero seguro, sus personajes exquisitamente construidos, su trama a prueba de bombas y un potencial mitómano que se sale de todas las escalas, los tripulantes del Galactica fueron la prueba viviente de que el formato de space opera que la posmodernidad se había dado tanta prisa en defenestrar se podía adaptar a las sensibilidades del siglo XXI sin abandonar sus principios. So say we all.

Blake's 7

Como siempre, el particular pesimismo y materialismo —en el sentido filosófico— de la televisión británica vino a descuartizar ideas preconcebidas, subvertir expectativas y, del modo que solo los británicos saben hacer, enamorarnos de un puñado de rebeldes malencarados y egoístas. El único de los protagonistas que no tiene (demasiado) doblez es el titular Blake, que se rodea de auténticos criminales —nada de pillos con corazón de oro sino asesinos convictos y confesos— y aprovecha su falta de escrúpulos para luchar contra la totalitaria Federación. Una historia en la que nada es lo que parece y todo puede pasar. Si no la has visto ya, es el momento.

V (original)

Aclaro que la original por si acaso alguien tenía alguna duda, pero me da la impresión de que no. Una pequeña obra maestra de la pequeña pantalla, V es un ejemplo de libro de lo que debe ser una serie de invasión alienígena. La iconografía de los visitantes, nada sutilmente inspirada en la de los nazis, hace que desde el primer momento los aparentemente bienintencionados alienígenas nos causen auténticos escalofríos. Si a eso sumamos una resistencia formada por antihéroes y gente normal y corriente reaccionando de forma extraordinaria, tenemos lo que claramente es una joya que será recordada por mucho tiempo. ¿Y el remake? Meh.

The Prisoner

Si algo nos gusta a los cifimaníacos es un misterio. Y si algo es The Prisoner es un misterio de principio a fin. De hecho, no estoy muy seguro de haberla entendido. Desde luego es un producto de su época, los años 60: desconfía de todos, el enemigo está entre nosotros, cualquiera podría ser un doble agente. Esa sensación opresiva de miedo a algo indeterminado que no sabemos muy bien lo que es, el rostro siempre cambiante del maquiavélico Número 2 y el entorno onírico y estrafalario de The Village representa un mundo aterrador en el que no queremos vivir, pero en el que quizá ya estemos viviendo. Y por supuesto, Rover.

Red Dwarf

Muy a menudo, el intento de parodiar un género acaba mal. Y suele acabar mal porque no se respetan las 'reglas' de ese género. Red Dwarf es la prueba de lo que se puede conseguir con guiones ingeniosos y un auténtico amor por la ópera espacial, porque si no nos dijesen que es una comedia, la premisa de Red Dwarf seguiría siendo perfectamente válida: un humano es criogenizado accidentalmente durante miles de años y al despertar descubre que es el último habitante vivo de esa nave. O eso cree, claro, porque está en realidad rodeado de delirantes personajes como Rimmer, el Gato, el ordenador Holly o Kryten el androide. Ya lo dice su tema principal: it's cold outside, there's no kind of atmosphere, I'm all alone—more or less...

Star Trek: The Next Generation

Dentro de una franquicia siempre hay etapas más fuertes y más flojas. Probablemente la etapa más fuerte de Star Trek sea precisamente The Next Generation. Liberado de las encorsetadas actitudes sesenteras que sean probablemente lo peor de la serie original, Roddenberry creó la que para muchos es la mejor tripulación que nunca haya tenido el Enterprise. Aunque es cierto que es veinte años posterior, en mi opinión ha envejecido mucho mejor que la serie original, aunque Picard vs. Kirk es una de esas eternas discusiones para las que se creó Internet.

Doctor Who

¿Podíamos olvidarnos de la serie de ciencia ficción más longeva de la historia? Yo desde luego no. Desde 1963 hasta 1989 y después desde 2005 a la actualidad —y contando— Doctor Who es la serie que se reinventa cada semana. ¿Ópera espacial? Lo tiene. ¿Base sitiada? Lo tiene. ¿Terror de supervivencia? Lo tiene. Comedia, ironía, creatividad y efectos especiales adorablemente desastrosos convierten las aventuras del Doctor en una fuente casi inagotable de entretenimiento. Desde William Hartnell hasta Matt Smith pasando por Tom Baker y David Tennant, los once rostros del Doctor son un must en la serieteca de cualquiera. Y punto.

La semana que viene, los ocho que faltan, pero de momento podéis decirnos qué os han parecido las primeras siete. ¿Cuáles creéis que son las ocho restantes? ¿Alguna de estas siete no os parece realmente imprescindible? Os escuchamos.