Las 15 series de ciencia ficción imprescindibles (y II)

Por | 3 de septiembre de 2010, 17:57

Pues ya hemos llegado a la segunda y última parte de nuestra lista de las 15 series de ciencia ficción imprescindibles. Para empezar os voy a refrescar la memoria: esto no es un ránking, sino que las series están más o menos en el orden que se me ha ocurrido; pero además, no estoy diciendo que sean las mejores, sino aquellas que todo cifimaníaco que se precie tiene que haber visto... aunque luego las odie.

La semana pasada os invitaba a especular en los comentarios con cuáles serían las ocho siguientes —las de hoy— y me ha sorprendido ver que estamos bastante de acuerdo. Todos en general. Creo que todas o casi todas las series que he incluido en la lista de hoy se mencionaron en los comentarios de la semana pasada, aunque no todas las que se mencionaron en los comentarios están en la lista.

En algunos casos, el hecho de no incluirlas viene por lo dudoso de su cualidad de ciencia ficción. Todos tenemos nuestra propia definición de cifi y no siempre van a coincidir. Para eso existen los foros en internet: para que pasemos hasta el último de nuestros días dando explicaciones cuidadosamente meditadas de por qué Tom Baker es el mejor Doctor/Spock es más inteligente que Siete de Nueve/Han Solo disparó primero, etcétera. Pero por supuesto, esa es gran parte de la diversión. Así que por favor, cuando terminen de leer esta lista, no duden en acudir a los comentarios.

Futurama

¿Legión de fervientes seguidores? Sí. ¿Maltrato por parte de la cadena que la emitía? Sí. ¿Esa cadena era la FOX? Sí. ¿Resucitó en película? Sí. ¿Comenzó una segunda etapa después de su cancelación? Sí. No cabe duda, todos los signos apuntan a que Futurama es un clásico de la ciencia ficción. Si, bueno, es de animación y cómica—pero eso nunca ha sido un impedimento para lidiar con temas tan quintaesencialmente cientificticios —me he inventado ese adjetivo, ¿a que queda bien?— como los derechos de los mutantes, la gran bola de basura que destruirá la Tierra o qué haría Richard Nixon con un cuerpo de robot tipo mecha.

Fringe

Cuando empezó Fringe se debió notar una gran perturbación en la Fuerza, como si millones de voces resoplasen con indiferencia a la vez. Nos pareció —a todos, no os hagáis los listillos ahora— un refrito de The X-Files con el amigo de Dawson's Creek inexplicablemente involucrado. Pero seguimos viéndola. Y la trama nos lo ha agradecido desarrollándose en direcciones hasta entonces impensables, y recreándose en ellas. Vale que las explicaciones científicas van de lo poco creíble a lo delirante, pero nos da igual, porque el resultado es lo suficientemente divertido como para que no nos moleste. Demasiado.

Babylon 5

Aunque Sheldon Cooper no lo apruebe, Babylon 5 es un auténtico clásico de la ciencia ficción televisiva, además de una pionera en muchos conceptos que apenas se están empezando a generalizar ahora. Ideas como planear todo el arco argumental desde el principio ahora nos son más familiares, pero en 1993 era lo nunca visto. Además. J. Michael Straczynski, el creador y showrunner, fue un pionero que utilizó los grupos de Usenet como plataforma de promoción y lanzó una de las primeras webs de una serie de televisión en 1995.

The X-Files

Y hablando de pioneros, si hay una serie que sea precursora de la actual locura por los misterios conspiranoicos esa es The X-Files. Igual que Seinfeld renovó la sitcom, fueron los agentes Mulder y Scully los que trajeron sangre nueva a la cifivisión y demostraron que no hacían falta naves espaciales para trabajar el género. Fue responsable de tantos años de felicidad, que incluso le podemos perdonar esas últimas temporadas. Quizá. Lo pensaremos.

Star Trek

En nuestra anterior entrega hablábamos de The Next Generation, pero no podíamos cerrar nuestra lista sin la serie que lo empezó todo. Ha envejecido extraordinariamente bien y a fecha de hoy es sorprendente el escaso esfuerzo que tenemos que hacer para disfrutarla realmente. Una colección de personajes y guiones de calidad consistentemente buena aseguraron de que las cortísimas tres temporadas que duró dieran pie al primer fandom como Dios manda. También dio pie a conceptos como el slashfic y las Mary-Sues, pero podemos perdonárselo.

Firefly

Es imprescindible. No cabe duda. La epítome de las series maltratadas, de los programas de culto. Si a un cifimaníaco le dices 'injusticia' la primera palabra que se le vendrá a la cabeza no es otra que Firefly. Y no andaría desencaminado, porque después de ver la resonancia que aún a día de hoy conserva, no podemos dudar que si le hubieran dado la oportunidad, Firefly habría podido volar durante largas temporadas. Descanse en paz.

Stargate SG-1

¿Cómo podíamos hacer una lista como esta sin llegar a la otra gran franquicia de Estados Unidos? Sin entrar en consideraciones de lo que es mejor y lo que es peor hay que reconocer que el corazón de Stargate es precisamente Stargate SG-1. Con sus diez temporadas y sus excelentes efectos especiales —sobre todo en las últimas temporadas— estamos hablando de una serie que ha dejado huella.

Torchwood

Lo que empezó como un spin-off un poco tontaina de Doctor Who —pero no por ello menos divertido— alcanzó su mayoría de edad en 2009 con su tercera temporada. Cuando su padre espiritual, Russell T. Davies, pudo encargarse realmente de ella fue cuando brilló con luz propia y nos dejó una historia tan estremecedora y deliciosamente apocalíptica como Children of Earth. La cuarta temporada, The New World, se estrenará el próximo verano y promete ser tan escalofriante como la anterior.

Pues ahí están las ocho que faltaban. Sí, ya os oigo: ¿¡y Farscape!? Tengo que confesaros algo: no tenía ni idea de la existencia de Farscape hasta que no leí los comentarios del artículo anterior. Así que vamos a hacer un trato: yo me comprometo a ver Farscape y vosotros no me descuartizáis en los comentarios. ¿Trato hecho?

Bueno, tenía que intentarlo.