
En Blue Eyed Iris Cathy nos sorprendió dejando de lado sus remilgos y finalmente se atrevió a añadirle un poco de salsa a su rutinaria vida con su affair con Lenny. De todas las personas que la rodean es el que mejor la trata con muchísima diferencia y nunca le ha pedido nada a cambio. ¿Pero eso es lo que realmente quiere?

Ahora Cathy tiene un aliciente para ir a trabajar y para escabullirse de sus alumnos decide ponerles películas VHS porque porque las cintas ya son parte de la historia (apuesto a que muchos profesores hacen lo mismo). Así que, mientras sus alumnos ven Fatal Attraction (que no les suena de nada), ella puede retozar alegremente con Lenny. Pero todo es demasiado bonito para durar y la realidad se impone cuando el guapo pintor nota un bulto en la nalga de Cathy. ¡Vaya manera de matar el momento!
Mientras Adam la reconoce en su consulta, Cathy ve un panfleto sobre una carrera de bañera que le recuerda a cuando su familia estaba unida y pasaban días preparándose para competir. Desde la distancia, ya no recuerda que dejaron de hacerlo porque era demasiado trabajo porque lo único que Cathy tiene en mente es recuperar esos momentos felices ahora que, de repente, el cáncer está más presente.
En el fondo, Cathy acaba pensando como los del grupo de apoyo del que salió corriendo en el episodio There’s No C in the Tea que, tal vez, el pensamiento positivo y un ambiente más agradable le pueden ayudar a sobrellevar su enfermedad. Pero para recuperar el pasado no le queda más remedio de prescindir que Lenny y éste se lo toma bastante bien porque no quiere que se sienta mal. ¿Pero cómo se puede ser tan dulce y comprensivo?
Durante los preparativos y durante la carrera todo parece volver a la normalidad: Adam parece feliz, Paul parece más comprensivo y agradable, y Sean sigue igual de loco que siempre comiendo hierbajos del jardín pero con un par de costillas rotas envueltas en cinta de regalo. Así que, después de conseguir la victoria y aprovechando la euforia del momento, Cathy decide confesarle a Paul su secreto. Pero como no podría ser de otra manera, el muy cretino de Paul lo acaba fastidiando y vuelven a estar como al principio, con Adam odiando a su madre por impedir que su familia permanezca unida. La jugada no podría haberle salido peor.
Así que después de todo esto, lo que menos necesitaba era que no la fueran a recoger después de la operación quirúrgica a la que se somete porque su vecina Marlene se ha olvidado. Ahora sabemos por qué no quería responsabilizarse, y es que ella es consciente de que su cabeza le está jugando malas pasadas pero no quiere que nadie lo sepa. Os suena ¿no?
Finalmente la única opción que le queda a Cathy es Lenny, que se hacer cargo de ella sin hacerle preguntas, como siempre. Por el bien de Cathy espero que se olvide de recuperar a su antigua familia que nunca la llegó a hacer realmente feliz. Además ¿dónde va a encontrar a alguien mejor que Lenny?

Por último, me gustaría destacar al personaje de Andrea que ya vimos la semana pasada que estaba muy interesada por Lenny pero que ahora se ha enterado de la relación que mantiene con Cathy. En un principio se siente mal y descarga su rabia como puede, pero cuando tuvo la posibilidad de fastidiar a Cathy de verdad contándole lo de Lenny a Adam se lo calla porque, en el fondo, sabe que Cathy es de las pocas personas que se han preocupado por ella.
Veremos si Cathy se atreve a hacerle un hueco en su vida (y en su casa) a Lenny y si será el próximo en conocer su secreto teniendo en cuenta que ya está al tanto de algunas cosas. Me muero por ver como reaccionarán los demás porque definitivamente Lenny es mucho mejor partido que Paul se mire por donde se mire. ¿Vosotros qué opináis? ¿Os gusta Lenny?
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