
Todo volvió a la normalidad para el grupo de estudio después del inicio de curso tan movidio que vimos en Anthropology 101. Y con las primeras clases llegan las primeras fiestas, en este caso la Oktoberfest. El problema es que parece que los alumnos de Greendale no están muy por la labor de celebrar una fiesta de origen alemán así que el decano se inventa la Pop and Locktoberfest que, por supuesto, incluye un concurso de breakdance.

Jeff, que cada vez está más cansado de las locuras del campus (¿Club de sombreros?) se reencuentra, por culpa de Abed, con un antiguo compañero de trabajo, Alan Connor que está allí para asistir a una reunión de Narcóticos Anónimos. Este reencuentro hace que Jeff añore su antigua vida en la que nadie se preocupaba de nadie y todos eran moralmente ambiguos.
Poco a poco Jeff empieza a despegarse del grupo y vuelve a vestir su traje como cuando trabajaba de abogado. Así pues, tenemos de vuelva al cretino manipulador que conocimos el primer día de clase el año pasado y todo por la mala influencia de Alan al más puro estilo Rob Lowe/James Spader en Bad Influence, como dice Abed.
Pero Annie sabe que Alan no es trigo limpio porque le recuerda de cuando ella iba a Narcóticos Anónimos y sabe que fue el que provocó el despido de Jeff. ¿Pero cómo hacer que éste lo entienda? Difícil lo tienen. Jeff lo toma como un síntoma de codependencia y les echa en cara que no quieran que sea feliz.
Parece que el grupo lo está perdiendo pero aprovechan la invitación de Alan a una fiesta del antiguo bufete de Jeff para demostrarle que están en lo cierto. Allí se encuentran, como dice Britta, una sala llena de Jeff Wingers y razón no le falta porque todos visten igual y son tan manipuladores como él. Mención a parte merece el jefe del bufete y su agujero en la mano, que recompensa a su empleados por su discreción haciendo pasar la oliva de su Martini a través de él. Muy fuerte.
Pero mientras Jeff intenta recuperar en la medida de lo posible su antigua vida, Troy, Abed y Annie buscan pistas de la culpabilidad de Alan en su despacho armados con una ventosa, una tarjeta de crédito y cloroformo (como en las películas). Finalmente, lo único práctico acaba siendo el cloroformo cuando Annie va al rescate de sus compañeros a pesar de que no confiasen en ella.

Después de todo, pudieron conseguir las pruebas suficientes aunque, aparentemente, a Jeff no le importa saber que Alan fue el que le denunció. Pero Jeff ya no es el frío falso abogado que llegó el primer día y sabe lo importante que es el grupo de estudio para él y lo importante que es tener a gente que se preocupe por él.
Mientras tanto, el señor Chang sigue intentando que le acepten en el grupo pero esto va a ser más difícil de lo que esperaba. Aprovechando la ausencia de Jeff, propone sustituirle en el concurso de breakdance y apuesta a que si ganan tendrán que aceptarle. Pero a la hora de la verdad, ninguno se presenta porque están intentando recuperar a Jeff y así que señor Chang debe ganar solo si quiere alcanzar su objetivo. Se mata bailando durante cuatro horas para que, en el último momento, aparezca el resto del grupo y se lo fastidie. Entre todos van a conseguir que le metan en un manicomio al pobre señor Chang.
Finalmente todo acaba como acabó el pasado episodio, con el grupo unido, dando las gracias de tenerse los unos a los otros y rechazando al pobre señor Chang. Entre todos van a conseguir que le metan en un manicomio, pero todo sea por la unidad del grupo, aunque mejor que vayan con cuidado porque por culpa de Abed poco le faltó a Troy para acabar estampándose contra la pared. Pobre alma cándida, lo que le queda por sufrir (y a nosotros por reír).
Excelente que hay gente de habla hispana que siga esta serie…es DEMASIADO buena. No puedo esperar a que hagan algo tan epico como lo del Paintball de la temporada pasada ;3