
Dicen que la insolencia (entendida como atrevimiento o descaro) se cura con la edad porque con el paso de los años somos más conscientes de que nuestros actos tienen consecuencias de las que nos debemos responsabilizar. Y precisamente de eso va el episodio de esta semana porque si pensábamos que la fiesta desmadrada de las rally girls no iba a tener consecuencias estábamos muy equivocados.

La fiesta seguramente no hubiese pasado de ser una más de no ser porque alguien colgó un vídeo en el que aparecían los chicos (y sobre todo las chicas) en un estado bastante lamentable, lo que hizo saltar las alarmas de los padres de los alumnos del East Dillon. Pero lo que para los adultos es una conducta terrible, para los jóvenes no es más que una manera divertida de pasar el tiempo, y esa impresión no cambiará con ningún sermón sobre los efectos fisiológicos del alcohol. Por mucho empeño que ponga Tami en convencer a Maura de que sus actos presentes afectarán a su futuro dudo que ésta cambie su actitud, al menos a corto plazo. Y hablando de jóvenes descontrolados, miedo me da la vuelta de Buddy Jr. porque con el carácter que tiene su padre, y recordando cómo se ponía con la inocente Lyla, me temo lo peor.
Pero aparte de Tami, el entrenador también ha tomado cartas en el asunto e intenta erradicar los comportamientos irresponsables de su equipo amenazando con expulsar a todo aquel que no cumpla sus normas, aunque sea en broma. Desde que los Lions se han convertido en un equipo ganador, todos están pendientes de ellos así que deben ser un ejemplo para los demás empezando por su aspecto y acabando por su actitud. Por cierto, ¿no os pareció que con los trajes los actores parecían más mayores, es decir, que se les notaba su auténtica edad?
Y si todos tienen que estar a la altura, Vince, al ser el quarterback, todavía más pero el pobre ya tiene suficientes problemas en casa. Cuando había conseguido que su madre saliera definitivamente del pozo, su padre sale de la cárcel con el firme objetivo de recuperar a su familia. ¿Acaso cree que puede volver después de tantos años como si nada hubiese sucedido? Vince tiene claro que no, porque después de pagar su deuda con la justicia aún debe pagar su deuda con la familia. Su padre puede estar muy orgulloso de él pero el principal impulsor de su espectacular cambio es el entrenador así que, si pretende volver a ser parte de su vida, tendrá que ganárselo como él se ha ganado su status de estrella de los Lions, es decir, con mucho esfuerzo.

La que también tendrá que esforzarse más es Julie, que en sus primeras semanas en la universidad, se está dando cuenta de que va a ser mucho más duro de lo que esperaba. Ya no le basta con ser buena sino que, como le dice su profesor Derek, tendrá que arriesgarse, y ella se lo toma tan al pie de la letra que se atreve a dar el primer paso con él pero ¿qué consecuencias tendrán sus actos? Por ahora, y después de pasar la noche juntos, ambos están incómodos porque sienten que se han equivocado pero dudo que la cosa se quede ahí, ¿no creéis?
Por último, en el terreno deportivo todo va viento en popa, tres partidos tres victorias que para este equipo son como trofeos en sí mismos. Con esfuerzo y tesón han conseguido llegar dónde han llegado y todo gracias a que el entrenador intentó hacer de ellos los mejores, y lo consiguió. Eso es carácter.
La historia de Julie con su profesor no me ha gustado nada, no sé qué aporta a la trama principal a no ser que Julie acabe dejando la universidad por sus problemas amorosos y tenga que volver con sus padres… Por cierto, las excusas del profesor sobre su mujer fueron de lo peor que se ha visto. Y cómo luego de conseguir su objetivo, tirarse a la alumna, intenta pasar de ella, me da a mí que ese tipo no es agua limpia. Y que la novia de Vince acabe recogiendo la ropa sucia en el vestuario de los chicos es de lo más estúpido que se ha visto en la serie en cuanto a argumento. No hay por donde cogerlo. Temporada extraña de momento, sin la intensidad de las anteriores. Eso sí, yo sigo enamorado de Tami, una verdadera MILF… Saludos.