
De todos los episodios que No Ordinary Family ha presentado al momento, No Ordinary Anniversary ha sido el mejor. Al momento habíamos visto episodios intermitentes, con tramas muy variadas sin lograr enganchar, al menos en lo personal no había logrado emocionarme en lo absoluto, mostrando uno que otro destello. La historia fundamental de esta entrega es el aniversario de matrimonio de Jim y Steph, que para celebrarlo como se debe hacen reservaciones en un lujoso restaurante y en un hotel, para ello dejan a sus hijos en casa… una medida que evidentemente no debieron haber hecho.

George es molesto, muy molesto. Y por ello fiel a su costumbre interviene entre los planes de Jim. Por lo que me pareció un episodio sumamente entretenido fue precisamente porque Steph ya no nos mostró el lado aburrido del laboratorio (al menos no en exceso) ni los regaños hacía Jim, en esta ocasión la misma Steph decidió probar la adrenalina de combatir a los chicos malos. En cuanto a los hijos, J.J. invitó a uns compañeros de escuela para organizar una noche de póker y Daphne fue su complice para lograr sacarles la mayor cantidad de dinero posible.
Al final conocimos que ese chico malo cuyas habilidades tenían que ver con el fuego, también era obra del jefe de Steph por lo que la conexión entre estos mutantes (por decirles de alguna manera) y la familia Powell irá creciendo cada vez más.
^.^ Olvidaste a Katie… y a su misterioso “amigo”.