Downton Abbey, imprescindible

Por | 30 de marzo de 2011, 12:00

La primera temporada de Downton Abbey es breve. Siete episodios que el año pasado convirtieron a esta serie del canal ITV en un éxito de crítica y público (más de diez millones de personas vieron el último capítulo) que se extendió más allá de las fronteras del Reino Unido. La ITV se apresuró a anunciar una segunda temporada. La serie ha sido creada por Julian Fellowes, guionista ganador de un Oscar por Gosford Park, película que puede considerarse como un preludio de Downton Abbey ya que sus temáticas son muy parecidas. Aunque también podemos citar Arriba y Abajo como obra referencial dado que es imposible no ver las similitudes entre ambas.

La historia comienza en 1912 cuando la noticia del hundimiento del Titanic trastoca los planes sucesorios del conde Robert Crowley, dueño y señor de la hermosa finca Downton Abbey, en el barco viajaban sus herederos y ninguno de los dos ha sobrevivido. Así que según la ley todo pasará a manos de un lejano primo de Robert que trabaja como abogado, un hombre de clase media que no sabe nada de la hacienda o la familia. Esto resulta totalmente injusto a ojos de la esposa de Robert , Cora, ya que el matrimonio ha tenido tres hijas y ella esperaba que la mayor pudiese heredar lo que por derecho, aunque no por ley, le pertenece. Este revés es el que inicia la trama y sobre el que se arma toda la historia. Sin embargo, no es más que un pretexto para mostrarnos el día a día de la familia Crawley y de sus sirvientes.

La serie cautiva desde el primer plano. Las maravillosas interpretaciones, la gran factura visual, la estructura narrativa en dos planos (ricos y sirvientes), la lograda ambientación y unas buenas dosis de drama y de humor consiguen crear un producto de lujo que puede ser disfrutado por todos los públicos. Downton Abbey te atrapa, la trama se desarrolla lentamenta pero a gran velocidad, entre los capítulos pueden pasar varios meses. Parace que no pasa nada pero no puedes dejar de mirar la pantalla y no puedes esperar al próximo capítulo. Resulta tan fácil dejarse seducir por las intrigas de los ricos y de sus sirvientes que es imposible resistirse a su encanto. Aunque recomiendo un visionado pausado de la serie, hay que dejar reposar la historia, hay que saborear cada detalle, cada mirada, cada silencio.

Estamos ante un drama en toda regla. Un drama donde todos y cada uno de los personajes tiene importancia, un drama donde todos y cada uno de los personajes llora y ríe. Un DRAMA, con mayúsculas. Pero Downton Abbey también es una serie que habla sobre la revolución social de principios del siglo XX, una época convulsa de cambio y ruptura. Se aborda el papel de la mujer en un entorno clasista y machista; se habla sobre la tradición, el honor, el decoro. Tenemos personajes que se resistirán a los cambios, la llegada del teléfono a la casa es vista por unos como un síntoma de progreso y de libertad, por otros como síntoma de decadencia y muerte de un estilo de vida. La serie nos ofrece un retrato detallado sobre las costumbres de una época, no muy lejana, donde un buen apellido lo era todo y cualquier indiscreción te condenaba al ostracismo.

En cuanto a los personajes todos y cada uno de ellos resultan interesantísimos. Los hay nobles, valientes, humildes y fuertes pero también hay hombres y mujeres viles, envidiosos, débiles. Todos son igual de fascinantes y cautivadores pero creo que los que más sobresalen son los caracteres femeninos; ya sean las mujeres Crawley como las doncellas del servicio. Debo detenerme un momento para alabar a la inigualable Maggie Smith, esta más que curtida actriz britanica borda un personaje que, aunque pueda parecer sorprendente, nos regala los momentos más divertidos de la historia.

Una sobresaliente serie de época. Claro que no se puede hacer un producto como este sin invertir mucho dinero, según estimaciones aproximadas cada hora de rodaje costaba un millón de libras. Esto ha convertido a Downton Abbey en la serie británica más cara de la historia. ¿cuándo veremos algo semejante en España? Creo que nunca pero al menos nos llegan desde el norte estos destellos de pura genialidad y buen gusto. Y digo llegan porque en España la cadena Antena3 actualmente está emitiendo la serie obteniendo muy buenos resultados.

Desde Tvlia queremos recomendaros esta serie. Darle una oportunidad a Downton Abbey, seguro que no os defraudará.

Foto: Nocivo Domingo

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