In Treatment nunca fue una serie popular en el sentido más estricto de la palabra pero sí que consiguió hacerse con un buen puñado de fieles seguidores que paladeábamos cada segundo de sus escasos veinticinco minutos por episodio. Pero parece que esto se nos va a acabar. En su primera temporada muchos la siguieron por lo curioso del formato, no es demasiado habitual poder ver la evolución de los personajes de una serie casi en tiempo real, pero con el paso del tiempo, muchos la abandonaron por lenta y pretenciosa.

A pesar de esa pérdida de espectadores, la HBO apostó por renovarla no sólo una vez sino dos, superando así las dos temporadas con las que constaba BeTipul, la versión israelí en la que se basaba. Así pues, la tercera temporada se convirtió en todo un reto para los responsables de la serie ya que no tenían material en el que basarse. Por esa razón se recortó el número de episodios a partir de la eliminación de uno de los pacientes, algo facilitaba la labor de Gabriel Byrne y que, además, reducía el presupuesto.
Aún así, es evidente que In Treatment no le sale nada rentable a la HBO y que, al final, de poco sirven las buena críticas y los premios si la cuentas no cuadran. Seamos sinceros, ha sido todo un lujo poder disfrutar de una serie tan marciana como ésta que nunca intentó adaptarse a los gustos del público sino que se mantuvo fiel a su espíritu de principio a fin. Pero la televisión es un negocio y un día u otro tenía que acabar.
Si algo me molesta es que el final de la serie coincida con el extraño final de la tercera temporada. Sé que no fui la única que se quedó esperando más episodios y no sé si es porque nos tenían acostumbrados a unas season finales mucho más intensas pero me supo a muy poco. Por esa razón es una buena noticia que la cadena todavía no haya cerrado la puerta y que, si bien no tiene planeado seguir con In Treatment en el formato como la conocemos, [sigue en conversaciones para encontrar la manera de continuar contando estas historias](In Treatment).
No sé si esto no es más que una manera de agarrarse a un clavo ardiendo pero me resisto a despedirme de Paul Weston teniendo en cuenta la manera en que se marchó. Vosotros qué pensáis ¿Os gustaría que In Treatment cambiase de formato? ¿O preferís que no la modifiquen y que la cancelen definitivamente?
Foto: DaemonsTV
El final fue mas final de serie…. como que no va a ser mas terapeuta… o bueno eso interprete…
Sí, parecía que tiraba la toalla pero como final me pareció anticlimático
En eso te doy la razón pero por lo menos la disfrutamos un buen tiempo. No estoy triste como con Rubicon.
Este era el final de la serie para mí. Está claro, Paul no puede seguir haciendo de terapeuta, por lo que la serie, al menos como la conocimos, ya no tiene sentido que siga. Es un buen final, a mí me dejó impactado porque a la larga lo que hace es hacernos ver la subjetividad del terapeuta, algo que no todos ven. Y este final quiere hacernos apreciar los sentimientos de Paul, que, como todos sabemos, los involucraba con casi todos sus pacientes. Eso no está bien. O al menos a Paul no le hacía bien y por eso deja de ser terapeuta. Eso es NOTABLE. Excelente y tal como Cèlia dice, confirma la genial tenacidad de los creativos de la serie y no busca darle en el gusto al público. Esos son los mejores finales, siempre.