[Recap] 2×21 The Good Wife: In Sickness

Por | 5 de mayo de 2011, 23:44

El artículo que vas a leer en TVlia puede contener información del futuro argumento de la serie. Lee bajo tu propia responsabilidad

¡Qué largas se han hecho estas tres semanas sin The Good Wife! La última secuencia de Foreign Affairs nos dejó con tan mal cuerpo que parecía que los días no pasaban lo suficientemente rápido. Nos moríamos de ganas por ver la reacción de Alicia ante la bomba que le soltó Willey como si tal cosa, y no nos podemos quejar porque nos la mostraron sin rodeos antes de los opening credits. ¿Para qué esperar?

Alicia se deshizo de Peter como si de una tirita vieja se tratase, un tirón rápido para evitar una larga agonía y a otra cosa. Y Peter no se puede quejar porque no sólo le busca un piso nuevo y le paga los tres primeros meses sino que, además, le evita la pesadez (en todos los sentidos) que comporta una mudanza. Por muy fría que parezca la reacción de Alicia creo que es lo mejor que podía hacer, además de ser lo más coherente con el personaje.

Alicia de puertas para afuera parece la mala que ha decidido acabar con su matrimonio pero nosotros sabemos que tiene unas razones muy poderosas para hacer lo que ha hecho, y sorprendentemente, el único que acepta su decisión sin poner demasiada resistencia es Eli Gold. ¡Quién nos lo iba a decir! Y eso que puede perjudicar la futura carrera política y, por tanto, su propia carrera. Alicia en su momento ya tuvo que tragarse su orgullo y perdonarle su desliz (entre otras cosas), y Eli ha visto como ésta últimamente ponía todo su empeño en recuperar su relación, así que supongo que entiende que debe tener unas razones lo suficientemente poderosas como para tomar la decisión de separarse que afecta tan directamente a sus hijos.

Y vaya si las tiene. Que su marido la engañe con su mejor amiga es grave, pero aún lo es más que lo mantuviesen en secreto durante tanto tiempo. Eso sí, sigo pensando que se siente más dolida por Kalinda que por Peter y el gran encuentro/enfrentamiento aún está por llegar, y no tardará demasiado. Además, Peter ha dejado bien claro que no conoce nada a su mujer al no entender la gravedad del asunto y buscar otras razones como que ésta se acuesta con Will. Cree el ladrón que todos son de su condición.

Pero como no hay mal que por bien no venga, Alicia utiliza toda la rabia que siente para luchar con más fuerza que nunca por su cliente moribunda. Y lo hace contra nada menos que Patti Nyholm, uno de mis personajes recurrentes favoritos de la serie junto al Louis Canning de Michael J. Fox, y que ha vuelto a demostrar que controla a la perfección el circo de la justicia.

Ya habíamos visto anteriormente cómo utilizaba a su hija en los casos para ablandar a los jueces, y esta vez no ha sido una excepción. Pero no se ha quedado ahí ya que ha estado jugando con unos y con otros hasta conseguir que le suban el sueldo en el bufete que la acaba de despedir y deshacerse del único que le hacía sombra. Sé que es inviable que Martha Plimpton fichase por The Good Wife porque le va muy bien en Raising Hope pero reconozco que por un momento soñé en que podría unirse a Lockhart/Gardner ahora quieren expandirse. Otra vez será.

Por último, tenemos a Cary de un lado a otro intentando clarificar su futuro hasta el punto de que le pide a Kalinda de que convenza a Will de que le de otra oportunidad a pesar de su mala relación con Alicia. Pero lo que ni él ni nosotros esperábamos era que esa mala relación será la que le asegure su puesto en la fiscalía. Si Childs parecía mantener una cruzada contra Lockhart/Garner, no me quiero ni imaginar lo que puede hacer Peter ahora que piensa que Will le ha robado ha su mujer. Los dos episodios que nos quedan para acabar la temporada prometen ser explosivos, o mejor dicho implosivo, que es más el estilo de The Good Wife.