[Primera Impresión] Franklin & Bash

Por | 3 de junio de 2011, 22:32

Nueva serie de abogados del canal TNT. Mark-Paul Gosselaar, quiere intentarlo de nuevo, no sé si lo conseguirá. El piloto de Franklin & Bash no es nada del otro mundo. Normal. Nada la hace destacar. Se usan recursos vistos una y mil veces en otras series y no aporta nada novedoso. Los dos protagonistas no están mal pero no me cuadra mucho el personaje de Breckin Meyer cuando se pone en plan chulesco, Gosseleaar está más creíble. El resto, típicos y tópicos.

Jared Franklin (Breckin Meyer) y Peter Bash (Mark-Paul Gosselaar) son dos jóvenes abogados, oportunistas, gamberros, buenos amigos y bastante profesionales. Les gustan los golpes de efecto en los juicios y suelen usar técnicas desconcertantes pero que les ayudan a ganar casos. Tras enfrentarse a un poderoso bufete de Los Angeles y ganar, uno de los socios senior, Stanton Infeld (Malcolm McDowell) les ofrece un puesto entre sus filas. Bash se muestra entusiamado con la idea, eso es lo que siempre ha querido. Franklin es más reticente, no quiere dejar de luchar por los débiles en favor de una cartera de clientes con mucho dinero y poder. ¿Les cambiará el trabajar en una gran firma? ¿Su amistad se verá afectada por los nuevos casos? Esto es lo que vemos en el piloto de la serie. Franklin es belicoso, reivindicativo y un poco chulo. Bash, es más emocional, cabal y se amolda con facilidad al nuevo ambiente.

En su primer día en el despacho les asignan cuidar de un piloto que trabaja para una aerolínea a la que están defendiendo. Damian Karp (Reed Diamond), sobrino de Infeld, es el prototipo de abogado sin escrúpulos capaz de lo que sea por ganar, un tiburón que no entiende la presencia de los dos jóvenes en la firma. Se enfrentarán más de una vez durante el capítulo. Supongo que será siempre así, no se gustan, no se respetan y no se entienden. Además la novia de Karp, Hanna (Garcell Beauvais-Nilon) una de las abogadas del bufete, termina en la cama con Franklin el primer día. Triángulo amoroso a la vista. Bash, por su parte, carga con una relación fallida con una guapa fiscal que ahora está comprometida, él no se dará por vencido. Me gusta el detalle de que cante baladas.

Franklin y Bash se llevan a la firma a sus dos ayudantes, antes tenían el despacho en su casa. Un lugar tanto de trabajo como de relajación, donde charlan de los casos en medio de grandes fiestas o solucionan los temas en el jacuzzi con unos cuantos margaritas encima. Una forma de ejercer la profesión de lo más relajada. Carmen (Dana Davis) es una ex convicta, por la que los dos abogados apostaron y en la que confían. Pindar, (Kumail Nanjiani) un joven con agorafobia, miedo a los pájaros, muy friki y rarito (personaje manido).

Me da que la dinámica de los capítulos será muy similar a la que hemos podido ver en el piloto. Es decir, les dan un caso en el bufete, ellos lo llevan, se dan cuenta de que no están haciendo lo correcto y al final harán algo para mantener limpias sus conciencias. Karp siempre se enfadará y de vez en cuando Infeld aparecerá dando la nota, Pindar demostrará lo rarito y friki que puede llegar a ser y tal vez volvamos a ver el trasero de Mark-Paul Gosseleaar en todo su explendor.

No es una serie imprescindible pero no parece que vaya a molestar. De estas que puedes ver sin que se te caliente la cabeza y que puede tener un par de momentos en los que te hagan sonreír. Veré un par de capítulos más para ver hacia donde apuntan.

A Favor: Ligera, medianamente entretenida, para fans de Saved By the Bell. Está plagada de referencias a la cultura popular, en ese sentido me recordó mucho a Gilmore Girls. En este capítulo hablarán de Marisa Tomei, Real Housewives, Star Trek, Susan Boyle, Judy Dench, juegan a la Wii y cantan con karaoke.

En Contra: Demasiado trillado todo. Es difícil innovar en las series de abogados, casi todo está hecho. La química entre los dos protagonistas no está mal y siendo el piloto, creo que podrán funcionar mejor pasados unos cuantos capítulos.